SIMPOSIO DE LA FAO
SOBRE
LA AGRICULTURA, EL COMERCIO Y LA SEGURIDAD ALIMENTARIA:
CUESTIONES Y OPCIONES PARA LAS PROXIMAS NEGOCIACIONES DE LA OMC DESDE LA PERSPECTIVA DE LOS PAISES EN DESARROLLO


Ginebra, 23-24 de septiembre de 1999

SESION III:

Cuestiones en juego en las pr�ximas negociaciones de la OMC sobre la agricultura desde la perspectiva de los pa�ses en desarrollo, teniendo en cuenta el Plan de Acci�n de la Cumbre Mundial sobre la Alimentaci�n


Documento No. 4

Cuestiones en juego relativas al desarrollo agr�cola, el comercio y
la seguridad alimentaria

Servicio de Pol�ticas y Proyecciones de Productos B�sicos
Direcci�n de Productos B�sicos y Comercio


Indice


En el presente documento se tratan cuestiones relativas a la evoluci�n de la producci�n y el comercio de productos agropecuarios, y a la mejora de la seguridad alimentaria en los pa�ses en desarrollo, en el marco de las pr�ximas negociaciones de la Organizaci�n Mundial del Comercio (OMC) sobre la agricultura.

I. La actual situaci�n agr�cola de los pa�ses en desarrollo

1. Para un gran n�mero de pa�ses en desarrollo, especialmente los 82 pa�ses de bajos ingresos con d�ficit de alimentos (PBIDA) identificados por la FAO,1 el sector agr�cola est� muy subdesarrollado en lo que se refiere a la producci�n tanto para el mercado interno como para la exportaci�n. Al mismo tiempo, en la mayor�a de los pa�ses el sector agropecuario est� en el centro de la econom�a. Representa una gran parte del producto interno bruto (PIB), emplea una proporci�n grande de la mano de obra, constituye una fuente importante de divisas, suministra la mayor parte de los alimentos b�sicos, y proporciona medios de subsistencia e ingresos a grandes poblaciones rurales (v�ase el cuadro 1). Por consiguiente, en la mayor�a de esos pa�ses no se pueden realizar progresos significativos en la promoci�n del crecimiento econ�mico, la reducci�n de la pobreza y la mejora de la seguridad alimentaria sin potenciar la capacidad productiva del sector agropecuario y su contribuci�n al desarrollo econ�mico en general.

2. Varios factores han contribuido, en distinta medida seg�n los pa�ses, al subdesarrollo de la agricultura en la mayor�a de los pa�ses en desarrollo. Pero se destacan principalmente dos: el sesgo contrario a la agricultura de la pol�tica anterior de esos pa�ses, y el alto grado de distorsi�n producido en los mercados mundiales de productos agropecuarios por la protecci�n y las subvenciones de ese sector en muchos pa�ses desarrollados. Aunque se han realizado progresos en ambas esferas en los �ltimos a�os, todav�a queda mucho por hacer. Los pa�ses en desarrollo tienen una oportunidad crucial en la pr�xima ronda de negociaciones de la OMC sobre la agricultura, dado que en ella se determinar� principalmente si se han realizado reformas significativas en relaci�n con esas cuestiones.

3. El sesgo contrario al sector agropecuario de la pol�tica tradicional de la mayor�a de los pa�ses en desarrollo,2 reflejada en la fijaci�n de impuestos directos e indirectos a la producci�n y exportaci�n de los productos agropecuarios, surgi� por una variedad de razones. Las consideraciones relativas a los ingresos fue un factor importante, ya que la agricultura era la �nica actividad econ�mica viable que pod�a gravarse en muchos pa�ses inmediatamente despu�s del per�odo colonial. Un segundo factor importante fue el imperativo sociopol�tico de mantener bajos los precios de los alimentos, realizado por lo general por juntas comerciales controladas por el estado. La imposici�n indirecta de las exportaciones agr�colas ocurri� principalmente a trav�s de tipos de cambio sobrevaluados. Estos factores, tomados conjuntamente, tuvieron como consecuencia no intencional la depresi�n de los precios agr�colas y de la rentabilidad, lo que redujo los incentivos para invertir en el sector agropecuario.

4. A partir de finales de los a�os ochenta y principios de los a�os noventa, muchos pa�ses en desarrollo han realizado reformas de la pol�tica interna que han reducido su sesgo contrario a la agricultura3. Otras reformas pol�ticas relativas al sector agropecuario siguen siendo prioritarias en el programa de muchos pa�ses en desarrollo. Los objetivos comunes de dichas reformas4 son: i) aumentar la productividad; ii) elevar los niveles de la producci�n interna de productos alimenticios b�sicos; iii) mejorar la calidad y las normas de los productos; y iv) diversificar la producci�n y las exportaciones promoviendo el desarrollo de nuevos cultivos y la elaboraci�n de productos primarios. El logro de estos objetivos requerir� crear capacidad agr�cola, atraer nuevas inversiones, promover la innovaci�n y facilitar infraestructura, insumos agr�colas y cr�dito. Aunque quedan todav�a muchos problemas por resolver para que estos pa�ses puedan alcanzar el pleno potencial productivo de sus sectores agropecuarios, los impedimentos principales en materia de pol�tica interna han disminuido mucho.

5. El segundo factor clave que limita el potencial agr�cola de los pa�ses en desarrollo - o sea, los altos niveles de subvenciones y de protecci�n proporcionados a la agricultura en el mundo desarrollado- sigue siendo un problema grave. Dicha situaci�n perjudica a los pa�ses en desarrollo de diversas maneras. La ayuda interna a la agricultura fomenta la superproducci�n que, a su vez, aumenta los suministros de los mercados mundiales (reduciendo la demanda de importaci�n o aumentando los suministros de exportaci�n) y hace bajar los precios mundiales. La baja de los precios hace m�s dif�cil que los productores de los pa�ses en desarrollo puedan competir en sus mercados internos as� como en los mercados internacionales, con lo cual disminuyen los incentivos para la producci�n y se retarda el desarrollo del sector agropecuario.

6. Las subvenciones a la exportaci�n producen una distorsi�n ulterior en los mercados mundiales y a menudo desestabilizan los precios mundiales ya que los pa�ses desarrollados tienden a utilizarlas sobre todo cuando los precios mundiales son bajos, haci�ndolos bajar m�s todav�a. Por otro lado, las exportaciones subvencionadas tienden a descender cuando los precios mundiales son altos, justo en el momento en el que se podr�a decir que los pa�ses en desarrollo "se benefician" de los suministros subvencionados.5 Por consiguiente, los pa�ses en desarrollo tienen inter�s en que disminuyan tanto la ayuda interna como las subvenciones a la exportaci�n en los pa�ses desarrollados, pero tambi�n tienen inter�s en asegurarse de que las disciplinas previstas para restringir los excesos de algunos pa�ses desarrollados no interfieran en la posibilidad de que los pa�ses en desarrollo adopten pol�ticas apropiadas para fomentar su desarrollo agr�cola. El aumento de los niveles de protecci�n en muchos pa�ses desarrollados constituye otro impedimento para el potencial de exportaci�n de los pa�ses en desarrollo. Pero debido a que algunos exportadores de los pa�ses en desarrollo se benefician del acceso preferencial a esos mercados en algunos productos muy protegidos, en esos casos es dif�cil lograr un consenso entre los pa�ses en desarrollo para reducir los obst�culos. Las preferencias comerciales, salvo las contempladas en el marco del Sistema Generalizado de Preferencias, se est�n poniendo en tela de juicio dentro de la OMC, y hay una presi�n cada vez mayor para convertir esos programas no rec�procos - por ejemplo, el Acuerdo de Lom� - en acuerdos de libre comercio. Adem�s, a medida que contin�e la reforma del comercio multilateral, el valor de las preferencias comerciales ir� disminuyendo.6 Por consiguiente, es improbable que una estrategia de exportaci�n basada s�lo en el acceso preferencial produzca resultados satisfactorios a largo plazo. Actualmente, sin embargo, algunos pa�ses en desarrollo dependen de las preferencias comerciales para una parte considerable de sus ingresos de exportaci�n, y de alguna manera hay que tener en cuenta sus intereses. Por consiguiente, los pa�ses en desarrollo tienen inter�s en reducir la protecci�n en frontera en los pa�ses desarrollados y asegurar que los actuales beneficiarios de programas preferenciales se vean compensados y asistidos en el proceso de ajuste a un entorno m�s competitivo.

7. Queda, sin embargo, mucho por hacer antes de que los pa�ses en desarrollo se beneficien de manera significativa. Por esta raz�n, la pr�xima rueda de negociaciones se referir� directamente al desarrollo agr�cola, el comercio y la seguridad alimentaria en los pa�ses en desarrollo. A continuaci�n se exponen algunas cuestiones que surgen de la aplicaci�n de los acuerdos de la RU, as� como las que se presentan para las pr�ximas negociaciones sobre la agricultura, desde la perspectiva de la promoci�n de las capacidades agr�colas de los pa�ses en desarrollo para mejorar su seguridad alimentaria interna y aprovechar la oportunidad de comercializaci�n que ofrece el proceso de la OMC.

II. Cuestiones relativas a la promoci�n de las capacidades agr�colas internas

9. En vista del papel primordial de la agricultura en las econom�as en desarrollo, es crucial mejorar las capacidades internas del sector para su desarrollo socioecon�mico. Aunque el AsA reconoce la necesidad de un trato especial y diferenciado (TED) a los pa�ses en desarrollo y tiene algunas disposiciones al respecto, seg�n algunos pa�ses en desarrollo dichas disposiciones no ofrecen todas las TED y la flexibilidad pol�tica necesarias. Dentro de esta problem�tica, los pa�ses en desarrollo han hecho una distinci�n entre las medidas de protecci�n y de ayuda utilizadas en los pa�ses desarrollados que distorsionan los mercados mundiales y las que utilizan los pa�ses en desarrollo para garantizar la seguridad alimentaria, promover un desarrollo econ�mico m�s amplio, o diversificar las exportaciones agr�colas. En los pa�ses en desarrollo en los que las instituciones comerciales no se han desarrollado plenamente, o funcionan s�lo imperfectamente, se considera necesario un cierto grado de ayuda y protecci�n. Sin embargo, la necesidad que tienen los pa�ses en desarrollo de una flexibilidad normativa no deber�a utilizarse como argumento para continuar con las pol�ticas de los pa�ses desarrollados que distorsionan el comercio. En esta secci�n se tratan algunas cuestiones sobre la flexibilidad de las pol�ticas internas para promover el potencial agr�cola de los pa�ses en desarrollo.

Ayuda interna

10. La flexibilidad normativa de los pa�ses en desarrollo en el marco del AsA se puede definir en relaci�n con cuatro elementos: los compromisos de reducci�n en materia de ayuda interna, las exenciones por debajo del umbral de minimis, las disposiciones sobre trato especial y diferenciado, y las pol�ticas de la "caja verde". La mayor�a de los pa�ses en desarrollo no tiene compromisos de reducci�n de la ayuda interna en el marco del AsA porque, como se se�al� anteriormente, no suelen prestar ayuda a la agricultura. En el �mbito de las disposiciones de minimis, los pa�ses en desarrollo pueden excluir de su c�lculo y, por consiguiente, de sus compromisos de reducci�n, la ayuda que estar�a sujeta a disciplinas si constituyera menos del 10 por ciento del valor de producci�n.8 Para los programas referidos a productos espec�ficos, el l�mite de minimis se basa en la producci�n del producto especificado, mientras que para los programas no referidos a productos espec�ficos, el l�mite se refiere al valor de la producci�n agr�cola total.

11. En las disposiciones del AsA sobre el trato especial y diferenciado se toman en cuenta algunas de las necesidades particulares de los pa�ses en desarrollo en la esfera de la ayuda interna. El art�culo 6 del AsA excluye del compromiso de reducci�n algunas medidas de ayuda que se consideran destinadas al desarrollo. Se trata de programas que tienen por objeto fomentar el desarrollo agr�cola y rural y que forman parte integrante de los programas de desarrollo de esos pa�ses. En ellos se incluyen: las subvenciones a la inversi�n, que por lo general pueden utilizarse para la agricultura en los pa�ses en desarrollo; las subvenciones a los insumos agr�colas, accesibles en general a los productores con ingresos bajos o pobres en recursos de los pa�ses en desarrollo; y la ayuda interna a los productores de los pa�ses en desarrollo para estimular la diversificaci�n con objeto de abandonar los cultivos de los que se obtienen estupefacientes il�citos.

12. Tambi�n est�n exentas de los compromisos de reducci�n, para todos los miembros de la OMC, las pol�ticas de la "caja verde" que figuran en el Anexo 2 del AsA. Son pol�ticas que se considera que no tienen efectos de distorsi�n del comercio ni efectos en la producci�n, o, a lo sumo, los tienen en grado m�nimo. En la "caja verde" se incluyen, entre otras cosas, los servicios generales a la agricultura, tales como servicios de investigaci�n y extensi�n, y lucha contra plagas y enfermedades; constituci�n de existencias p�blicas con fines de seguridad alimentaria; programas de ajuste estructural; programas ambientales9; planes de seguro de los ingresos y cosechas; y algunos pagos directos y ayudas a los ingresos no conectado con la producci�n agropecuaria. La ayuda de la "caja verde" debe prestarse a trav�s de programas gubernamentales financiados con fondos p�blicos (incluidos los ingresos fiscales sacrificados), y no debe representar transferencias de los consumidores ni tener como efecto un sostenimiento de los precios de los productores.

13. Los compromisos de reducci�n de la ayuda interna de los pa�ses desarrollados fue un primer paso importante hacia la soluci�n de los altos niveles de ayuda y protecci�n proporcionados a la agricultura en muchos pa�ses industrializados. No obstante, el nivel mundial de esta ayuda de la "caja �mbar" sigue siendo muy alto y la distribuci�n tiene un sesgo contrario a los pa�ses en desarrollo. Las pol�ticas agr�colas de los pa�ses desarrollados que tienen efectos de distorsi�n del comercio imponen costos considerables a los pa�ses en desarrollo, como est� bien documentado,10 y se necesitan nuevas reformas para que los pa�ses en desarrollo puedan beneficiarse significativamente.

14. En cambio, una mayor�a abrumadora de los pa�ses en desarrollo, como puede verse en el cuadro 2, ha notificado una medida global de la ayuda (MGA) total de base cero o inferior al nivel de minimis. La mayor�a de estos pa�ses, que representan alrededor de dos terceras partes de los miembros de la OMC, no tiene compromisos de reducci�n de la ayuda interna pero tampoco los "derechos" de la OMC para utilizar en el futuro la ayuda de la "caja �mbar" que exceda del nivel de minimis. Aunque muchos de estos pa�ses no se ven limitados actualmente por las disposiciones en materia de ayuda interna del AsA, en el futuro pueden ver limitadas sus opciones de pol�tica. S�lo 20 pa�ses en desarrollo (sobre m�s de 100) han notificado una MGA total de base positiva y, de �stos, s�lo 12 una MGA total de base superior al 10 por ciento de minimis tolerado. Adem�s, seg�n c�mo se interprete el art�culo 13,b del AsA, sus derechos de ayuda de minimis referida a productos espec�ficos podr�an verse m�s limitados todav�a si la ayuda dada en la campa�a comercial de 1992 fuera inferior al nivel de minimis.

15. Una segunda cuesti�n de inter�s para los pa�ses en desarrollo se relaciona con el hecho de que en la mayor�a de los pa�ses en desarrollo la ayuda referida a productos espec�ficos se destina principalmente a la producci�n de productos alimenticios b�sicos. Por t�rmino medio, m�s del 70 por ciento de la MGA total corriente notificada por los pa�ses en desarrollo durante 1995 y 1996 se asign� a la producci�n de cereales. Para algunos pa�ses, esa ayuda se acerca al nivel de minimis permitido para productos espec�ficos. Por consiguiente, aunque en esos pa�ses la exenci�n de minimis no se utiliza para muchos productos, puede limitar su ayuda a la producci�n de productos b�sicos. Adem�s, el alcance de la flexibilidad de la ayuda no referida a productos espec�ficos puede ser insuficiente para los pa�ses en desarrollo.11 La ayuda proporcionada en todos los sectores en esferas tales como el cr�dito agr�cola, el transporte, el riego y el combustible es un aspecto importante de las estrategias de desarrollo de muchos pa�ses, y puede ser necesaria una flexibilidad adicional en su utilizaci�n.

16. Tercero, a causa de que la MGA del a�o de base se expresa en precios nominales fijos, algunos pa�ses en desarrollo tienen dificultades para mantenerse dentro de los niveles actuales permitidos de la MGA debido a la alta tasa de inflaci�n y a la depreciaci�n de los tipos de cambio, a pesar de que la ayuda real a la agricultura no ha aumentado.12 Aunque el AsA reconoce el problema de la excesiva inflaci�n y la necesidad de prestarle la debida consideraci�n, no se indica de qu� manera prestar esa "consideraci�n" ni lo que se entiende por "tasas excesivas de inflaci�n". Por lo tanto, algunos de esos pa�ses han planteado la cuesti�n de que se les permitiera mantener los niveles de la ayuda en valores reales.

17. La interpretaci�n de algunos otros t�rminos relacionados con la ayuda interna puede ser una cuesti�n importante para los pa�ses en desarrollo. En general, los pa�ses no han sido coherentes en su interpretaci�n de la expresi�n `producci�n aceptable': algunos se refieren a la producci�n total, otros a las cantidades comercializadas, y otros a la cantidad comprada por entidades paraestatales. Como consecuencia, la MGA y sus respectivos niveles de minimis pueden cambiar significativamente seg�n c�mo se interprete el nivel de producci�n que debe incluirse en los c�lculos. Han surgido otros problemas tambi�n con respecto a la falta de claridad sobre la definici�n de `productores con ingresos bajos y pobres en recursos'. La mayor�a de los pa�ses se ha referido a la exenci�n de las subvenciones a los insumos para los agricultores pobres y han excluido casi todas sus subvenciones a insumos, pr�ctica fuertemente cuestionada en la OMC. Para muchos pa�ses en desarrollo, las subvenciones a los insumos constituyen un componente esencial de sus estrategias m�s amplias de desarrollo agr�cola y se utilizan para facilitar la adopci�n de tecnolog�a agr�cola mejorada. Por lo tanto, resulta importante para ellos una aclaraci�n sobre esta cuesti�n.

18. Una cuesti�n cr�tica de inter�s para los pa�ses en desarrollo es la necesidad de una definici�n m�s precisa de las pol�ticas que pueden incluirse en la "caja verde". Aunque tales pol�ticas se describen como las que no tienen efectos de distorsi�n del comercio ni efectos en la producci�n, o, a lo sumo, los tienen en grado m�nimo, esto no se aplica probablemente, al menos a largo plazo, a muchas de las pol�ticas justificadas actualmente en el marco de la caja verde. En vista de la limitada capacidad financiera de muchos de los pa�ses en desarrollo para prestar tal ayuda, sus gastos son insignificantes en comparaci�n con los de los pa�ses desarrollados (v�ase el cuadro 3). Actualmente la OMC no establece ning�n l�mite para la cantidad total de gastos relacionados con las medidas de la caja verde; por consiguiente, los pa�ses en desarrollo tienen inter�s en aclarar y, quiz�s, restringir la definici�n de dichas pol�ticas.

Protecci�n en frontera

19. A veces es necesario mantener un cierto grado de protecci�n en frontera para aplicar una pol�tica de ayuda interna. Esto es verdad particularmente en el caso de un sistema de sostenimiento de los precios administrados. Donde no existen tales programas, los precios al productor pueden todav�a sostenerse mediante los aranceles. En general, los aranceles consolidados de los pa�ses en desarrollo son suficientemente altos como para permitir un grado considerable de protecci�n en frontera.13 Hay, sin embargo, algunas cuestiones en esta esfera que cabe se�alar.

20. Primero, la mayor�a de los pa�ses en desarrollo ofrece una �nica tasa uniforme de consolidaci�n para todos los productos agropecuarios. Con los aranceles consolidados actualmente y que experimentar�n ulteriores reducciones en la pr�xima ronda, algunos de esos pa�ses quiz�s tengan que abordar con cuidado las reducciones arancelarias. En particular, una reducci�n general podr�a dejar poco margen para un cierto grado de protecci�n de los sectores sensibles- aspecto que tiene que tenerse en cuenta al elegir la f�rmula de reducci�n. Segundo, algunos pa�ses han consolidado sus aranceles a niveles muy bajos de suerte que ahora tienen poco margen de maniobra en la utilizaci�n del arancel como medida contra las fluctuaciones de los precios en los mercados mundiales. Tercero, hay algunas anomal�as en la lista de aranceles consolidados de algunos pa�ses en desarrollo. Por ejemplo, para algunos productos los aranceles son muy bajos (incluso nulos), mientras que para otros - por ejemplo, los productos suced�neos - son muy altos, lo que implica que en la pr�ctica los tipos consolidados altos no tienen ninguna importancia. Pareciera que har�a falta alguna racionalizaci�n de las consolidaciones arancelarias.

Subvenciones a la exportaci�n

21. Hay dos problemas principales con respecto a las disposiciones del AsA relativas a las subvenciones a la exportaci�n. Uno es que legitiman el uso de las subvenciones a la exportaci�n en la agricultura (prohibidas para otros productos), y el otro es que favorecen efectivamente a los exportadores que utilizaron subvenciones en el pasado (principalmente pa�ses desarrollados) mientras proh�ben a otros que las utilicen. En su forma actual, s�lo un peque�o n�mero de pa�ses en desarrollo tiene acceso a esta disposici�n, si bien se permite a los pa�ses en desarrollo que utilicen subvenciones para los costos de comercializaci�n y los gastos de flete y transporte interno. Para un pa�s en desarrollo, uno de los fundamentos principales de la utilizaci�n de pol�ticas comerciales es la necesidad de prestar apoyo a las industrias nacientes. Por consiguiente, en vista de los graves estrangulamientos de la oferta y de las limitaciones tecnol�gicas de los pa�ses en desarrollo en la esfera del comercio de productos agropecuarios, podr�an ser importantes en algunos casos los planes de subvenciones a la exportaci�n, ya que permitir�an dar incentivos a determinadas agroindustrias. Pocos pa�ses en desarrollo tienen los recursos financieros necesarios para utilizar las subvenciones a la exportaci�n como un instrumento de desarrollo del mercado; lo que m�s importa a los pa�ses en desarrollo es la necesidad de que la utilizaci�n de las subvenciones a la exportaci�n por parte de los pa�ses desarrollados est� disciplinada.

Aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC)

22. La adquisici�n y adaptaci�n de tecnolog�a, particularmente para la producci�n, es una cuesti�n de inter�s fundamental para el sector agr�cola de los pa�ses en desarrollo. En el marco del Acuerdo ADPIC, esto se relaciona principalmente con el requisito se�alado por el acuerdo de que los pa�ses velen por la protecci�n de los derechos de propiedad sobre las variedades de plantas y animales, ya sea por medio de patentes o por medio de una legislaci�n eficaz sui generis. La cuesti�n de la patentabilidad de las variedades de plantas y animales, as� como de las relacionadas con organismos gen�ticamente modificados (OGM) plantea cuestiones que van m�s all� de la mera protecci�n de los derechos de propiedad intelectual, como son las que se refieren a los derechos de las comunidades locales y de las poblaciones aut�ctonas, y a los derechos soberanos sobre los recursos gen�ticos naturales, la bioseguridad y la seguridad alimentaria. Los pa�ses en desarrollo tropiezan con dos series de dificultades en esta esfera. Por un lado, la mayor�a de ellos, particularmente los pa�ses menos adelantados (MA), carece de la capacidad cient�fica para innovar y patentar materiales nuevos - la mayor�a ni siquiera est� en condiciones de hacer una lista completa de los recursos naturales de biomateriales que poseen actualmente. Ni cuenta con una legislaci�n apropiada al respecto. Por otro lado, existe una concentraci�n cada vez mayor de compa��as transnacionales en industrias biotecnol�gicas, especialmente en el sector de las semillas. Esta concentraci�n o falta de competencia en la industria (reforzada por la patentabilidad mundial) los coloca en situaci�n de imponer a los agricultores de todo el mundo rentas de monopolio. Adem�s, aparte de la cuesti�n de los costos, muchos pa�ses se sienten inseguros al depender de fuentes exteriores para un insumo estrat�gico tan importante como las semillas.

23. El Acuerdo reconoci� estos problemas y los abord� a trav�s de las disposiciones relativas al trato "especial y diferenciado" a los pa�ses en desarrollo. Sin embargo, seg�n muchos pa�ses en desarrollo, estas disposiciones no se han traducido en ning�n beneficio concreto en el proceso de ejecuci�n, particularmente por lo que se refiere a la asistencia financiera y t�cnica y al acceso a las nuevas tecnolog�as en condiciones favorables.

Desequilibrios en los niveles de ayuda

24. Como se ha se�alado anteriormente, para que los pa�ses en desarrollo desplieguen plenamente su potencial agr�cola, tienen que rectificar el sesgo contrario a la agricultura de sus pol�ticas anteriores, as� como tratar de reformar las pol�ticas de los pa�ses desarrollados que distorsionan los mercados mundiales de productos agropecuarios. Aunque ambas reformas son esenciales, en la pr�ctica la determinaci�n de su secuencia podr�a ser crucial para que la situaci�n de los pa�ses en desarrollo vaya mejorando progresivamente o empeorando. Como ya se ha mencionado, en el marco de los compromisos del AsA hay un desequilibrio considerable entre los niveles de ayuda interna y de subvenciones a la exportaci�n que se siguen permitiendo a los pa�ses desarrollados, por un lado, y a los pa�ses en desarrollo, por otro. Dado el principio del "status quo y desmantelamiento" impl�cito en el AsA, esto significa que los pa�ses desarrollados tienen "derechos" de la OMC para utilizar los altos niveles de ayuda y protecci�n que les quedan, mientras que los "derechos" de los pa�ses en desarrollo a una ayuda y protecci�n semejantes se ven limitados a niveles considerablemente m�s bajos. La cuesti�n de inter�s consiste en que, si no se puede hacer bajar r�pidamente los niveles de ayuda y protecci�n de los pa�ses desarrollados, el desequilibrio en los niveles de ayuda y las restricciones a las pol�ticas de los pa�ses en desarrollo podr�an ajustarse m�s lentamente y con mayor dificultad.

III. Cuestiones relativas al acceso a los mercados

25. Para que los pa�ses en desarrollo desarrollen plenamente el potencial de sus sectores agropecuarios, deben recibir tambi�n un acceso mejor para sus productos en los principales mercados de importaci�n, que se encuentran principalmente en los pa�ses desarrollados de Europa, el Jap�n y Am�rica del Norte. Pero tambi�n es importante un acceso mejorado a los mercados de los pa�ses en desarrollo de ingresos m�s elevados.

Los aranceles agr�colas siguen siendo altos

26. En principio, la arancelizaci�n deb�a dar lugar a aranceles consolidados que no fueran m�s proteccionistas que los obst�culos no comerciales que exist�an en el per�odo de base. Y dado que todos los aranceles han disminuido, las condiciones del acceso a los mercados deber�an haber mejorado. Sin embargo, un estudio realizado recientemente por la Organizaci�n de Cooperaci�n y Desarrollo Econ�micos (OCDE) sobre la protecci�n en frontera demostr� que �sta fue mayor para la agricultura en 1996 que en 1993 en ocho de los 10 pa�ses de la OCDE (la CE se considera como un pa�s).14 Se constat� tambi�n que la protecci�n arancelaria era considerablemente mayor en el grupo de los alimentos y las bebidas que en la agricultura en su totalidad. En el estudio se utilizaron los promedios ponderados de los aranceles de naci�n m�s favorecida (NMF) aplicados, y como los tipos consolidados no pueden ser inferiores a las tasas aplicadas, la protecci�n en frontera basada en los tipos consolidados ser�an a�n m�s elevados.

27. El perfil arancelario posterior a la RU de muchos pa�ses desarrollados se suele caracterizar por las tasas relativamente elevadas aplicadas a los productos alimenticios de zonas templadas y las tasas m�s bajas aplicadas a los productos tropicales. Las reducciones arancelarias fueron por lo general menores para los productos de zonas templadas (las reducciones para los productos tropicales promediaron en un 43 por ciento; para otros grupos de productos fueron menores, siendo la m�s baja (26 por ciento) la aplicada a los productos l�cteos.15 Los pa�ses en desarrollo en conjunto tienen mucho inter�s en la exportaci�n de productos de zonas tropicales ya que �stos son tambi�n los productos que el mercado sigue expandiendo. Las crestas arancelarias en la agricultura son m�s comunes en tres grupos de productos: los alimentos b�sicos principales; las frutas y hortalizas; y la industria de alimentos (productos alimenticios elaborados). Para todos los productos agropecuarios y pesqueros tomados en conjunto [Clasificaci�n Uniforme para el Comercio Internacional (CUCI) n�meros 1-24], la proporci�n de las l�neas arancelarias cuyos derechos superan el 20 por ciento es una cuarta parte aproximadamente de todas las l�neas arancelarias tanto de la CE como del Jap�n y alrededor de una d�cima parte de las de los Estados Unidos (Cuadro 4).16

28. La progresividad arancelaria se refiere a una situaci�n en la que los aranceles aumentan a medida que avanza la cadena de elaboraci�n. Esta pr�ctica puede traducirse en una importante y eficaz protecci�n a los productos elaborados, seg�n la parte del valor a�adido presente en la producci�n final. La progresividad arancelaria como obst�culo al comercio interesar� m�s en los pr�ximos a�os, ya que el comercio se est� desplazando r�pidamente hacia los productos elaborados. Los pa�ses en desarrollo tienen un gran inter�s en este asunto ya que est�n tratando de salir del c�rculo de producci�n y exportaci�n de productos primarios. Como se dijo anteriormente, despu�s de la RU los aranceles consolidados aplicados a los alimentos elaborados son relativamente muy altos. Algunos estudios han demostrado que aunque la progresividad arancelaria disminuy� despu�s de la RU, todav�a predomina en algunas cadenas importantes de productos, especialmente el caf�, el cacao, las semillas oleaginosas, las hortalizas, las frutas, las nueces, y las pieles y cueros.17

Aranceles complejos

29. Tambi�n es compleja, despu�s de la RU, la estructura del arancel agr�cola de algunos de los principales pa�ses desarrollados, contrariamente al r�gimen sencillo "exclusivamente arancelario" que se hab�a prometido. Aparte de los derechos aplicables dentro del contingente y por encima del contingente, se suelen utilizar bastante frecuentemente los aranceles no ad valorem. En muchos casos, estos aranceles tambi�n var�an en funci�n de una o m�s razones t�cnicas, tales como el contenido de az�car o de alcohol, lo que los hace incluso menos transparentes. Los aranceles no ad valorem son, evidentemente, m�s complejos que los aranceles ad valorem y complican la comparaci�n del car�cter restrictivo del comercio entre los productos y los pa�ses, que es esencial para las negociaciones comerciales. Los aranceles espec�ficos tambi�n pesan m�s frente a importaciones m�s baratas - su grado de restricci�n es inversamente proporcional al precio unitario del producto importado, mientras que en el caso de un arancel ad valorem se mantiene constante.

30. Sigue habiendo algunos casos de acuerdos de importaci�n m�s complejos. Un ejemplo notable es el sistema del "precio de acceso" aplicado por la CE a las frutas y hortalizas. Este r�gimen utiliza tambi�n aranceles de temporada, lo que lo complica m�s todav�a.18 Los pa�ses en desarrollo se est�n volviendo cada vez m�s competitivos en esos productos, de ah� que muchos consideran el r�gimen como una fuente de protecci�n encubierta.19 Un segundo ejemplo es el r�gimen de importaci�n de cereales de la CE, que funciona de manera semejante al del sistema anterior de gravamen variable. Algunos pa�ses en desarrollo son importantes exportadores de cereales y arroz.

Contingentes arancelarios

31. Los contingentes arancelarios (CA) deb�an facilitar el proceso de arancelizaci�n. Treinta y seis miembros de la OMC tienen en sus listas compromisos en materia de contingentes arancelarios, con un total de 1 370 contingentes relativos a la agricultura. El volumen total de los CA en 1995, como porcentaje del comercio mundial de esos productos, oscil� entre el 3 y el 7 por ciento. Para algunos grupos de productos, por ejemplo los productos l�cteos, la carne y el az�car, supera el 10 por ciento; de ah� que interese sobremanera el modo c�mo se utilizan los CA.

32. Aunque los CA han creado algunas nuevas oportunidades de comercio, han surgido algunas cuestiones de orden te�rico y pr�ctico, tales como: la falta de transparencia en su administraci�n (por ejemplo, las muchas maneras de administrarlos, que no siempre facilitan un acceso efectivo a los mercados); la asignaci�n a proveedores tradicionales (anteriores) y no sobre una base NMF, y el c�mputo de los planes de acceso preferencial existentes como parte de los compromisos de acceso m�nimo;20 el c�mputo de las asignaciones a pa�ses que no son miembros de la OMC; la asignaci�n a empresas comerciales estatales y a organizaciones de productores, etc. Todo esto ha creado dificultades a los nuevos exportadores. Adem�s, la clasificaci�n unificada de los productos para los CA permitidos en el marco de la RU ha impedido el acceso m�nimo a algunos subproductos de esa categor�a amplia.21 Por �ltimo, la fijaci�n de los aranceles dentro del contingente en el marco de la RU ha sido muy desigual y, aunque muchos de los CA han comenzado con aranceles bajos o nulos, en algunos casos los aranceles aplicados dentro del contingente son tan elevados que podr�an no efectuarse importaciones. A todos estos problemas se debe la infrautilizaci�n de los CA (alrededor del 60-65 por ciento en total), aunque en algunos casos tambi�n se ha identificado la situaci�n del mercado como la causa principal de la no utilizaci�n completa.

33. Los pa�ses en desarrollo tienen inter�s en reformar el sistema de los CA, pero quiz�s lo m�s importante para ellos es asegurar una igualdad de acceso. Los datos relativos a la utilizaci�n del contingente en 1995-98 todav�a tienen que analizarse para ver en qu� medida los pa�ses en desarrollo pudieron tener acceso a los nuevos contingentes. Este an�lisis reviste un car�cter prioritario.

Disposiciones de salvaguardia especial (SGE)

34. Las disposiciones de salvaguardia especial (SGE) permiten a un importador aumentar los aranceles por encima de los niveles consolidados en el caso de un aumento de las importaciones o la disminuci�n de los precios de importaci�n. A causa de que las medidas SGE para los productos agropecuarios se reservaron a los pa�ses que realizaban la arancelizaci�n, la mayor�a de los pa�ses en desarrollo no tiene acceso a ellas (Cuadro 5).22 Cerca del 80 por ciento de los art�culos arancelizados de los pa�ses de la OCDE est� sujeto a las SGEs.23 El derecho a recurrir a las SGE es m�s com�n en la carne, los cereales, las frutas y hortalizas, las semillas y productos oleaginosos y en los productos l�cteos (Cuadro 6).

35. Si se mantienen las SGE en las condiciones actuales (elegibilidad actual de pa�ses y productos), se perpetuar� la discriminaci�n contra aquellos miembros que no tienen acceso a las SGE, principalmente los pa�ses en desarrollo. Por consiguiente, se han hecho algunas sugerencias para eliminarlas totalmente, incluso porque los miembros pueden recurrir a otras salvaguardias contempladas por la OMC. Ahora bien, las salvaguardias generales de la OMC no son autom�ticas. Requieren la "prueba de da�o", son costosas y suponen retrasos. Por lo tanto, no constituyen una opci�n viable para muchos pa�ses en desarrollo, para los que ser�a muy conveniente la opci�n de las SGE. Por consiguiente, desde el punto de vista de muchos pa�ses en desarrollo ser�a conveniente tratar de que las SGE se transformaran en un instrumento permanente de la maquinaria del sistema comercial multilateral, pero ser�a preferible que estuvieran limitadas a un n�mero determinado de productos alimenticios b�sicos, es decir a los que se consideran sensibles desde el punto de vista de la seguridad alimentaria interna, como se dijo anteriormente. Al mismo tiempo, puede ser conveniente una aplicaci�n algo m�s r�gida de los elementos de "activaci�n" de suerte que las SGE no se utilicen con demasiada frecuencia.

MSF y OTC

36. Los acuerdos sobre las MSF y los OTC establecen reglas para determinar las normas y reglamentaciones nacionales relativas a las medidas sanitarias y fitosanitarias, as� como las especificaciones t�cnicas sobre la seguridad y calidad de los alimentos, para que dichas reglamentaciones no restrinjan indebidamente el comercio.

37. Un desaf�o importante que enfrentan los pa�ses en desarrollo es el de aumentar las normas MSF/OTC de sus exportaciones por lo menos a los niveles reconocidos internacionalmente. Por ejemplo, la lista de retenci�n de importaciones para los Estados Unidos durante el per�odo 1996-97 muestra que la mayor parte de las retenciones y rechazos de productos provenientes de los pa�ses en desarrollo no se relacionaban con requisitos demasiado t�cnicos o sofisticados (Cuadro 7). Aunque el d�ficit de su capacidad para cumplir dichas normas es grande, la inobservancia de las normas de los pa�ses desarrollados no ha sido la �nica raz�n de la retenci�n y rechazo de las importaciones de alimentos de los pa�ses en desarrollo. Los pa�ses en desarrollo enfrentan otro desaf�o en los casos en los que los pa�ses desarrollados, por motivos de evaluaci�n de riesgos, adoptan niveles m�s altos que los actualmente reconocidos por los organismos internacionales que los establecen. Adem�s, las crecientes preocupaciones de los consumidores de los pa�ses ricos por la seguridad y calidad de los alimentos agravan la dificultad de satisfacer niveles m�s altos.

38. Probablemente ser�a contraproducente que los pa�ses en desarrollo presionaran para eximirse de las reglas de la OMC relativas a las MSF/OTC, debilitarlas o reducir las normas internacionales al respecto. Lo �nico que se lograr�a es un efecto negativo en la confianza que los consumidores de los pa�ses importadores tienen respecto a sus productos. Por lo tanto, parece fundamental que se adopte un enfoque positivo. Lo que est� en juego, sin embargo, es que muchos pa�ses en desarrollo necesitan asistencia para cumplir con los niveles establecidos. Por consiguiente, se podr�a prever la prestaci�n de asistencia a dichos pa�ses para el fortalecimiento de los acuerdos MSF/OTC aplicando mecanismos eficaces destinados a ayudarles a mejorar sus normas MSF. Como los acuerdos sobre las MSF/OTC contienen promesas de asistencia financiera y t�cnica para los pa�ses en desarrollo, ser�a un objetivo importante lograr que se concreticen. Adem�s, puede hacer falta alg�n mecanismo (por ejemplo, un mediador o �rbitro internacional) para reducir al m�nimo el "hostigamiento comercial". Por �ltimo, otra cuesti�n importante es la participaci�n limitada, en n�mero y eficacia, de estos pa�ses en los organismos internacionales que establecen las normas.24

IV. Otros asuntos

Estabilidad del mercado interno

39. Aunque la inestabilidad de los precios en los mercados mundiales afecta a todos los pa�ses, las consecuencias pueden ser mucho mayores para los pa�ses en desarrollo, por dos razones: i) una gran parte de la poblaci�n rural sigue dependiendo de la producci�n de alimentos como medio de vida; y ii) los alimentos representan una gran parte de los gastos de las familias de los pa�ses en desarrollo (v�ase el cuadro 8). Aunque el AsA puede contribuir a la estabilidad de los precios mundiales a causa de las disciplinas relativas a las pol�ticas que distorsionan el comercio y de la mayor integraci�n de los mercados, tambi�n podr�a determinar un aumento de la variabilidad de los precios mundiales a causa de la disminuci�n de las existencias mundiales y el desplazamiento de la producci�n desde los pa�ses que cuentan con altos niveles de ayuda a los pa�ses que disponen de pocos mecanismos de ayuda o de ninguno. Sin embargo, el impacto neto del AsA en los precios mundiales sigue siendo una inc�gnita.

40. En todo caso, la inestabilidad del mercado mundial de productos agropecuarios es un problema importante para los PBIDA a causa de su mayor dependencia de los mercados mundiales de alimentos y de la debilidad de sus sectores agr�colas. Por consiguiente, el acceso de dichos pa�ses a medidas de seguridad compatibles con la OMC es una cuesti�n de gran inter�s para ellos. Hay tres posibilidades que se pueden considerar al respecto. Primero, para los alimentos b�sicos, muchos pa�ses en desarrollo favorecen el acceso a las SGE, que son m�s simples que la salvaguardia general del GATT que no es f�cil de aplicar en la pr�ctica. Segundo, las escalas de precios constituyen un instrumento apropiado y controlado para esos pa�ses.25 Pero es importante asegurar que el plan no a�sle totalmente los mercados internos de los movimientos de los precios mundiales. Adem�s, la legitimidad de la pol�tica de escala de precios no est� totalmente clara, pues mientras se permite aplicar un derecho dentro del tipo consolidado, el AsA proh�be los "derechos de importaci�n variables". Esta es una cuesti�n sobre la que los pa�ses en desarrollo podr�an pedir aclaraci�n en la pr�xima ronda. Tercero, los instrumentos de gesti�n de los riesgos son otra opci�n m�s para protegerse contra la inflaci�n. Los instrumentos basados en el mercado, tales como los contratos y opciones a plazo y de futuros, son totalmente compatibles con la OMC.

Seguridad de los mercados mundiales de alimentos

41. Otra cuesti�n relacionada con la estabilidad del mercado mundial se refiere a las distorsiones que puede haber en los suministros mundiales por diversas razones: los exportadores de alimentos pueden restringir las exportaciones; pueden imponerse embargos comerciales; grandes modificaciones de los tipos de cambio pueden encarecer extremadamente las importaciones; y las guerras o los desastres naturales pueden trastornar las existencias. De ah� que ser�a muy conveniente fortalecer las disposiciones del AsA sobre la prohibici�n de las exportaciones (art�culo 12).

La decisi�n de Marrakech

42. La aplicaci�n de la Decisi�n de Marrakech en favor de los pa�ses MA y de los pa�ses en desarrollo importadores netos de alimentos (PEDINA) es un asunto de inter�s, particularmente para esos pa�ses. La Decisi�n todav�a no ha entrado en vigor, a pesar de que la ayuda alimentaria ha descendido a niveles muy bajos y han aumentado las importaciones totales de los pa�ses MA y los PEDINA (v�ase el documento No. 1). La aplicaci�n de la Decisi�n se ha visto impedida hasta ahora por varios factores, a saber: la necesidad de presentar una prueba indiscutible de las necesidades de asistencia, y de que �stas derivan del proceso de reforma realizado en el marco de la RU; y, segundo, la variedad de los instrumentos exigidos en el marco de la Decisi�n para responder a tales necesidades, sin que se especifiquen demasiado las responsabilidades respectivas de todos los interesados. El problema principal relacionado con la Decisi�n es, sin embargo, que aborda un problema transitorio, mientras que de hecho el problema de la seguridad alimentaria en los pa�ses interesados es a largo plazo y complejo, e incluye, adem�s del comercio, las cuestiones m�s amplias del desarrollo.

Pa�ses en proceso de adhesi�n

43. El inter�s dominante de los pa�ses en desarrollo que no son miembros de la OMC han sido las condiciones para la adhesi�n a la OMC. Tratar a los pa�ses en base a los �ltimos tres a�os de los cuales se dispon�a de datos y se realizaban negociaciones sobre las consolidaciones arancelarias del tipo m�ximo y el trato especial y diferenciado, parecen ser condiciones m�s dif�ciles que las negociaciones anteriores, y podr�a imponer una restricci�n indebida a su flexibilidad para formular pol�ticas alimentarias y agr�colas internas.

44. Por �ltimo, hay cuestiones nuevas, tales como el comercio del Estado, la pol�tica de competencia, las consideraciones ambientales y las normas de trabajo, que presentan una multitud de desaf�os a los pa�ses en desarrollo. Lo que importa es separar los intereses leg�timos de su utilizaci�n cada vez mayor por parte de algunos pa�ses para fines proteccionistas.

45. En conclusi�n, hay muchas cuestiones en juego para los pa�ses en desarrollo en las pr�ximas negociaciones de la OMC. En el documento No. 6 se indican algunas sugerencias sobre posibles soluciones a algunos de los problemas. En muchos casos, las mejoras podr�an ser sencillas. En otros, puede entra�ar negociaciones y acuerdos dif�ciles y, quiz�s, concesiones rec�procas.

Cuadro 1: Importancia de la agricultura en las econom�as de desarrollo

Pa�s Parte de la agricultura en el PIB total, 1997 (%)   Poblaci�n agr�cola a/ en porcentaje de la poblaci�n total (1995-97)   Parte de las exportaciones agr�colas - en el total de exportaciones de mercanc�as, 1995-97 (%)
PBIDA   PBIDA   PBIDA  
Congo, Rep. Dem. del 64.0 Bhut�n 93.3 Burundi 95.3
Burundi 58.0 Nepal 93.3 Sud�n 94.2
Etiop�a 56.0 Burkina Faso 92.3 Etiop�a 93.1
Albania 55.0 Rwanda 90.9 Malawi 74.6
Rep. Centroafricana. 54.0 Burundi 90.8 Chad 67.8
Guinea-Bissau 54.0 N�ger 88.7 Guinea-Bissau 64.9
Kirguist�n 52.0 Guinea 85.3 Guatemala 62.4
Laos 52.0 Etiop�a 84.0 Afganist�n 62.3
Camboya 50.0 Guinea-Bissau 83.8 Tanzania, R.U. de 61.6
Mal� 49.0 Mal� 83.1 Mal� 59.2
Tanzan�a, Rep. Unida de 48.0 Gambia 80.2 Togo 56.7
Ghana 47.0 Tanzania, Rep. Unida de 79.9 Cuba 55.7
Nigeria 45.0 Malawi 79.4 C�te d'Ivoire 54.8
Armenia 44.0 Pap�a Nueva Guinea 78.9 Kenya 54.5
Sierra Leona 44.0 Chad 78.7 Comoras 52.0
Nepal 43.0 Eritrea 78.7 Somalia 50.9
Hait� 42.0 Kenya 77.1 Nicaragua 49.1
Camer�n 41.0 Laos 77.1 Benin 47.4
Togo 40.0 Mozambique 77.1 Madagascar 45.4
Chad 39.0 Rep. Centroafricana 75.9 Burkina Faso 40.6
Mozambique 39.0 Madagascar 75.9 Gambia 40.0
Rwanda 39.0 Comoras 75.2 Honduras 38.5
Benin 38.0 Senegal 75.0 Rwanda 37.1
N�ger 38.0 Islas Salom�n 74.6 Ghana 36.9
Malawi 36.0 Angola 72.9 Kirguist�n 36.0
Burkina Faso 35.0 Somalia 72.9 Ecuador 34.5
Georgia 35.0 Guinea Ecuatorial 72.3 Swazilandia 33.0
Nicaragua 34.0 Camboya 71.6 Camer�n 32.4
Madagascar 32.0 Zambia 71.6 Bolivia 29.6
Mongolia 31.0 China 70.0 Mozambique 28.7
Bangladesh 30.0 Liberia 69.5 Macedonia, ex RY de 27.5
Kenya 29.0 Afganist�n 68.3 Congo, Rep. Dem. del 24.4
C�te d'Ivoire 27.0 Congo, Rep. Dem. del 65.1 Rep. Centroafricana 24.2
India 27.0 Hait� 64.8 Rep. Arabe Siria 22.2
Guinea 26.0 Sud�n 64.6 Hait� 21.5
Pakist�n 26.0 Sierra Leona 64.3 Sri Lanka 20.8
Pap�a Nueva Guinea 26.0 Togo 62.1 Laos 18.5
Mauritania 25.0 Bangladesh 59.6 Marruecos 17.9
Guatemala 24.0 Benin 57.9 Pap�a Nueva Guinea 17.4
Azerbaiy�n 22.0 Ghana 57.1 Nepal 17.3
Sri Lanka 22.0 Camer�n 56.8 Islas Salom�n 17.1
China 20.0 India 56.8 Georgia 16.7
Honduras 20.0 Yemen 54.6 N�ger 16.5
Marruecos 20.0 Mauritania 53.8 Mongolia 16.5
Filipinas 20.0 C�te d'Ivoire 53.6 India 16.5
Senegal 18.0 Pakist�n 52.6 Bhut�n 16.0
Yemen 18.0 Sri Lanka 47.5 Egipto 13.8
Egipto 16.0 Indonesia 46.7 Pakist�n 13.4
Indonesia 16.0 Congo, Rep�blica del 44.0 Camboya 13.2
Zambia 16.0 Bolivia 43.6 Sierra Leona 13.1
Lesotho 14.0 Filipinas 41.8 Albania 12.2
Bolivia 13.0 Marruecos 40.3 Indonesia 11.7
Ecuador 12.0 Egipto 39.3 Azerbaiy�n 11.5
Macedonia, ex RY de 11.0 Honduras 39.1 Senegal 10.3
Congo, Rep. del 10.0 Lesotho 38.8 Corea, Rep. Dem. de 9.0
Angola 7.0 Nigeria 37.1 Filipinas 8.9
Corea, Rep. Dem . de 6.0 Swazilandia 36.2 Mauritania 8.6
Eritrea na Corea, Rep. Dem. de 33.2 Guinea 7.1
Afganist�n na Ecuador 30.3 Guinea Ecuatorial 6.8
Bhut�n na Rep. Arabe Siria 29.8 Lesotho 5.9
Comoras na Mongolia 27.2 Liberia 5.8
Cuba na Nicaragua 25.4 Armenia 5.5
Guinea Ecuatorial na Cuba 18.0 China 5.1
Gambia na Albania nd Zambia 3.6
Liberia na Armenia nd Bangladesh 3.4
Islas Salom�n na Azerbaiy�n nd Nigeria 3.2
Somalia na Georgia nd Yemen 2.9
Sud�n na Guatemala nd Eritrea 2.7
Swazilandia na Kirguist�n nd Congo, Rep. de 0.7
Rep. Arabe Siria na Macedonia, ex RY de nd Angola 0.1
           
Otros pa�ses en desarrollo 13.2 Otros pa�ses en desarrollo 29.1 Otros pa�ses en desarrollo 22.9
Uganda 44.0 Uganda 80.8 Uganda 76.3
Zimbabwe 28.0 Myanmar 71.5 Paraguay 72.1
Viet Nam 27.0 Viet Nam 69.0 Costa Rica 61.9
Paraguay 23.0 Zimbabwe 64.9 Chipre 56.7
Turqu�a 17.0 Namibia 52.0 Uruguay 56.2
Colombia 16.0 Tailandia 52.0 Panam� 53.0
Costa Rica 15.0 Botswana 45.3 Rep Dominicana 47.7
Brasil 14.0 Gab�n 43.1 Zimbabwe 46.1
Namibia 14.0 Paraguay 42.7 Argentina 45.2
T�nez 14.0 Fiji 42.0 Myanmar 41.1
Rep. Dominicana 13.0 Om�n 39.4 Colombia 32.9
El Salvador 13.0 El Salvador 36.1 El Salvador 30.1
Malasia 13.0 Turqu�a 33.2 Brasil 29.9
Argelia 12.0 Per� 32.0 Mauricio 25.1
L�bano 12.0 Ir�n, Rep. Isl�mica de 29.3 Viet Nam 23.2
Tailandia 11.0 T�nez 26.1 Jamaica 21.0
Mauricio 10.0 M�xico 26.0 Turqu�a 20.0
Uruguay 9.0 Panam� 25.3 Chile 15.2
Jamaica 8.0 Argelia 24.7 L�bano 15.0
Panam� 8.0 Costa Rica 23.2 Namibia 14.6
Per� 7.0 Colombia 23.1 Tailandia 14.1
Argentina 6.0 Jamaica 22.2 M�xico 10.2
Corea, Rep. de 6.0 Rep Dominicana 20.7 Jordania 10.1
Jordania 5.0 Malasia 20.6 Malasia 10.1
M�xico 5.0 Brasil 18.7 Per� 9.4
Venezuela 4.0 Chile 16.5 T�nez 8.0
Gab�n 2.0 Mauricio 13.3 Botswana 5.0
Botswana nd Arabia Saudita 13.1 Ir�n, Rep. Isl�mica del 4.8
Chile nd Jordania 12.8 Iraq 3.7
Chipre nd Iraq 12.2 Om�n 3.5
Fiji nd Uruguay 11.5 Venezuela 2.2
Ir�n, Rep. Isl�mica de nd Argentina 11.4 Emiratos Arabes Unidos 2.2
Iraq nd Corea, Rep. de 11.2 Fiji 1.6
Libia nd Venezuela 11.2 Corea, Rep de 1.3
Myanmar nd Chipre 10.4 Arabia Saudita 0.8
Om�n nd Libia 7.6 Argelia 0.8
Arabia Saudita nd Emiratos Arabes Unidos 5.9 Libia 0.5
Emiratos Arabes Unidos nd L�bano 4.9 Gab�n 0.4
           
Pa�ses en desarrollo / 26.3 Pa�ses en desarrollo 50.4 Pa�ses en desarrollo 27.3
- PBIDA/: 32.5 - PBIDAsb/: 63.2 - PBIDAb/: 29.7
Pa�ses desarrollados 3.0c/ Pa�ses desarrollados 8.7 Pa�ses desarrollados 8.3

Fuente: La columna 1 est� tomada del Banco Mundial (1999), Informe sobre el desarrollo mundial 1998/89; las columnas 2 y 3 est�n calculadas utilizando los datos de FAOSTAT (1999).
a/ Por poblaci�n agr�cola se entienden todas las personas cuya subsistencia depende de la agricultura, la caza, la pesca o las actividades forestales. En esta definici�n entran todas las personas que trabajan en la agricultura y los familiares a cargo que no trabajan.
b/ promedio aritm�tico de los respectivos pa�ses de la lista.
c/ promedio de los pa�ses de mayores ingresos en 1980 (Banco Mundial, 1999).

Cuadro 2: MGA total de base notificada por determinados pa�ses en desarrollo\1 (por regi�n)

Regi�n MGA total de base notificada
  Superior al nivel minimis Positiva pero inferior al nivel de minimis Cero o negativa
       
AFRICA Marruecos, T�nez Mauricio Angola, Benin, Botswana, Burkina Faso, Burundi, Camer�n, Rep. Centroafricana., Chad, Congo, Rep. Dem. del Congo, C�te d'Ivoire, Djibouti, Egipto, Gab�n, Gambia, Ghana, Guinea-Bissau, Rep. de Guinea, Kenya, Lesotho, Madagascar, Malawi, Mal�, Mauritania, Mozambique, Namibia, N�ger, Nigeria, Rwanda, Senegal, Sierra Leona, Swazilandia, Tanzan�a, Togo, Uganda, Zambia, Zimbabwe
       
AMERICA Brasil, Colombia, Costa Rica, M�xico, Venezuela Argentina, Panam�, Uruguay Antigua y Barbuda, Barbados, Belice, Bolivia, Chile, Cuba, Dominica, Rep�blica Dominicana, Ecuador, El Salvador, Granada, Guatemala, Guyana, Hait�, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Paraguay, Per�, Saint Kitts y Nevis, Santa Luc�a, San Vicente y las Granadinas, Suriname, Trinidad y Tabago
       
ASIA Corea, Tailandia India, Pakist�n, Filipinas Bahrein, Bangladesh, Brunei Darussalam, Hong Kong - China, Indonesia, Kuwait, Macao, Malasia, Maldivas, Malta, Mongolia, Myanmar, Qatar, Singapur, Sri Lanka, Emiratos Arabes Unidos
       
EUROPA Bulgaria, Chipre Turqu�a Rumania
       
OCEANIA Pap�a Nueva Guinea   Islas Salom�n, Fiji
       
N�mero de pa�ses 12 8 80

Fuente: Informaciones derivadas de la CA de la OMC (1999), Domestic Support - Revision (Ayuda interna - Revisi�n, mayo de 1999, Documento de referencia de la Secretar�a (AIE/S2/Rev.1)

Cuadro 3.Gastos totales relativos a las medidas de la Caja verde (millones de d�lares EE.UU.), por miembros, 1995-99

Pa�s 1995 1996
  Cantidad (millones de d�lares EE.UU.) Parte de los gastos CV notificados de todos los miembros Cantidad (millones de d�lares EE.UU.) Parte de los gastos CV de todos los miembros
Total general de los gastos notificados 129,440 100.00 126,735 100.00
Total de los pa�ses desarrollados que notificaron 110,173 85.10 110,958 87.60
Total de los pa�ses en desarrollo que notificaron 19,266 14.91 15,776 12.50
         
Pa�ses en desarrollo:        
Argentina   0.00 137 0.11
Bahrein   0.00 0 0.00
Botswana 11 0.01   0.00
Brasil 4883 3.77 2600 2.05
Chile 176 0.14 170 0.13
Colombia 318 0.25 578 0.46
Cuba 908 0.70 1090 0.86
Chipre 130 0.10 128 0.10
Fiji   0.00 16 0.01
Gambia n.a.     0.00
Guyana   0.00   0.00
India 2196 1.70   0.00
Jamaica   0.00 7 0.01
Kenya 53 0.04 66 0.05
Corea 5174 4.00 6443 5.08
Malasia 244 0.19 300 0.24
Malta 1 0.00   0.00
M�xico 1626 1.26   0.00
Mongolia n.a.   n.a.  
Marruecos 157 0.12 378 0.30
Namibia 50 0.04   0.00
Pakist�n 440 0.34 392 0.31
Paraguay 23 0.02 9 0.01
Filipinas 136 0.11 282 0.22
Rumania 730 0.56 756 0.60
Tailandia 1353 1.05 1624 1.28
Trinidad y Tobago 61 0.05 98 0.08
T�nez 30 0.02 39 0.03
Uruguay 18 0.01 33 0.03
Venezuela 539 0.42 618 0.49
Zimbabwe 14 0.01 12 0.01
Pa�ses desarrollados:        
Australia 707 0.55 740 0.58
Canad� 1539 1.19   0.00
Rep�blica Checa 132 0.10 197 0.16
CE 24110 18.63 28378 22.39
Hungr�a 105 0.08   0.00
Islandia 30 0.02 50 0.04
Israel 292 0.23 414 0.33
Jap�n 32859 25.39 25020 19.74
Nueva Zelandia 128 0.10 136 0.11
Noruega 647 0.50 638 0.50
Polonia 436 0.34 549 0.43
Rep�blica Eslovaca 1 0.00 1 0.00
Eslovenia 85 0.07 91 0.07
Sud�frica 763 0.59 525 0.41
Suiza-Liechtenstein 2299 1.78 2404 1.90
Estados Unidos 46041 35.57 51815 40.88

Fuente: Los c�lculos se basan en los datos obtenidos del Comit� de Agricultura de la OMC (1999), Ayuda interna - Revisi�n, mayo de 1999, Documento de referencia de la Secretar�a (AIE/S2/Rev.1)

Cuadro 4: Picos arancelarios por grupos de productos agropecuarios (CE, Jap�n y los Estados Unidos) 1/

Grupo de productos 2/ N�mero de l�neas arancelarias dentro un
intervalo arancelario,
No. de picos Parte del total %
  Total 20-29 % 30-99 % >100 %    
Comunidad Europea (CE)
Carne, animales vivos (1-2)
Pescado y crust�ceos (3)
Productos l�cteos (4)
Frutas y hortalizas (7-8)
Cereales, harinas, etc. (10-11)
Aceites veg., grasas, sem. oleag. (12,15)
Carne y pescado, prep. y en cons. (16)
Az�car, cacao y prep. (17,18)
Frutas, hortalizas preparadas (20)
Otros prod. de ind. alim.. (19,21)
Bebidas y tabaco (22,24)
Otros prod. agr. Prod (5-6, 13-14, 23)
Todos los prod,. agr. y pesq. (1-24)

Jap�n
Carne, animales vivos (1-2)
Pescado y crust�ceos (3)
Productos l�cteos (4)
Frutas y hortalizas (7-8)
Cereales, harinas, etc. (10-11)
Aceites veg., grasas, semillas oleag. (12,15)
Carne y pescado, en conserva y prep. (16)
Az�car, cacao y prep. (17,18)
Frutas y hortalizas prep. (20)
Otros prod. de ind. alim.. (19,21)
Bebidas y tabaco (22,24)
Otros prod. agr. (5-6, 13-14, 23)
Todos los prod. agr. y pesq. (1-24)

Estados Unidos
Carne, animales vivos (1-2)
Pescado y crust�ceos (3)
Productos l�cteos (4)
Frutas y hortalizas (7-8)
Cereales, harinas, etc. (10-11)
Aceites veg., grasas, sem. oleag. (12,15)
Carne, pescado en cons. y prep. (16)
Az�car, cacao, y prep. (17,18)
Frutas y hortalizas prep. (20)
Otros prod. de ind. alim.. (19,21)
Bebidas y tabco (22,24)
Otros prod. agr. Prod (5-6, 13-14, 23)
Todos los prod. agr. y pesq. (1-24)

351
373
197
407
174
211
105
75
310
90
202
231
2,726

136
189
146
209
132
161
101
80
231
232
65
208
1,890

116
114
251
269
59
124
90
144
169
156
126
161
1,779

68
45
21
10
29
0
17
34
70
27
9
4
343

3
0
45
1
37
1
21
26
52
113
8
0
307

6
0
29
13
0
0
1
6
3
11
1
0
70

79
0
77
5
75
8
8
6
39
8
15
14
334

19
0
57
2
24
1
3
19
5
2
0
0
132

0
0
58
0
0
2
1
13
2
18
3
2
99

14
0
9
1
0
2
0
0
1
0
2
4
33

7
0
22
7
10
3
3
6
2
15
0
0
75

0
0
9
0
0
2
0
2
3
2
8
0
26

161
45
107
16
104
10
25
40
110
35
26
22
701

29
0
122
10
71
5
27
51
59
130
8
0
514

6
0
96
13
0
4
2
21
8
31
12
2
195

46
12
54
4
60
5
24
53
35
39
13
10
26

21
0
84
5
54
3
27
64
26
56
12
0
27

5
0
38
5
0
3
2
15
5
20
10
1
11

1/ Por picos arancelarios se entienden los aranceles de 20 por ciento o m�s. Todos son aranceles NMF.
2/ Los n�meros que est�n entre par�ntesis son n�meros de la CTCI.
Fuente: Compilaci�n de la FAO basada en los datos de la UNCTAD/OMC (1997), The post-UR tariff environment for developing countries,TD/B/COM.1/14, cuadros 1-3.

Cuadro 5: Salvaguardia especial (SGE) para productos agropecuarios:posibles aplicaciones y acciones de los miembros

Miembro Posible aplicaci�n de las SGE Medida SGE por miembro y n�mero de partidas arancelarias, 1995-98
  n�mero de partidas arancelarias n�mero de grupos de productos (partida de 4 d�gitos) acci�n basada en los precios acci�n basado en el volumen
Pa�ses desarrollados:        
Australia 10 2    
Bulgaria 21 9    
Canad� 150 37    
Rep�blica Checa 236 29    
CE 539 72 26 a/ 47 a/
Hungr�a 117 117    
Islandia 462 121    
Israel 41 14    
Jap�n 121 27 4 b/ 73 b/
Nueva Zelandia 4 2    
Noruega 581 141    
Polonia 144 133 10 /b 1 c/
Rep�blica Eslovaca 114 28   1 c/
Sud�frica 166 75    
Suiza-Liechtenstein 961 134    
Estados Unidos 189 26 24 a/ 6 a/
Total parcial 3,856 967 64 128
         
Pa�ses en desarrollo:        
Barbados 37 24    
Botswana 161 71    
Colombia 56 55    
Costa Rica 87 24    
Ecuador 7 1    
El Salvador 84 23    
Guatemala 107 35    
Indonesia 13 4    
Corea 111 34 8 c/  
Malasia 72 12    
M�xico 293 83    
Marruecos 374 46    
Namibia 166 75    
Nicaragua 21 14    
Panam� 6 2    
Filipinas 118 36    
Rumania 175 14    
Swazilandia 166 75    
Tailandia 52 23    
T�nez 32 13    
Uruguay 2 1    
Venezuela 76 63    
Total parcial 2,216 728 8 0
Total 6,072 1,695 74 128

Fuente: CA de la OMC (1998), Special Agricultural Safeguard (Salvaguardia especial), Documento de referencia preparado por la Secretar�a (AIE/S12)
a/ HS 8-digit items. b/ HS- 9-digit items. c/ HS 6-digit items.

Cuadro 6:Salvaguardia especial (SGE): posible aplicaci�n y acci�n por categor�a de productos

Categor�a de productos Posible aplicaci�n de SGE Acci�n SGE por miembro y n�mero de partidas arancelarias, 1996-98
  n�mero de partidas arancelarias en porcentaje del n�mero total de partidas arancelarias acci�n basada en los precios acci�n basada en el volumen
         
Cereales 1,087 17.9 7 2
Semillas oleag., grasas y aceites y prod. 706 11.6 5  
Az�car y pasteles 291 4.8 23  
Productos l�cteos 715 11.8 15 20
Productos pecuarios y derivados 1327 21.9 5 47
Huevos 74 1.2 1  
Bebidas y licores 329 5.4 1  
Frutas y hortalizas 809 13.3 1 48
Tabaco 73 1.2    
Fibras agr�colas 13 0.2   5
Caf�, t�, mate, cacao y preparados; especias y otras preparaciones de alimentos 277 4.6 6 1
Otros productos agr�colas 371 6.1 8  
         
Todas las categor�as de productos 6,072 100.0 72 123

Fuente: CA de la OMC (1998), Special Agricultural Safeguard, Documento de referencia de la Secretar�a (AIE/S12)

Cuadro 7: N�mero de contravenciones citadas por la Administraci�n de Productos Alimenticios y Farmac�uticos de los Estados Unidos
Detenci�n de importaciones y su importancia relativa en el per�odo de julio de 1996-junio de 1997

Raz�n de la contravenci�n Africa Am�rica Latina y el Caribe Europa Asia Total
  n�mero % n�mero % N�mero % n�mero % n�mero %
                     
Aditivos alimentarios 2 0.7 57 1.5 69 5.8 426 7.4 554 5.0
Residuos de plaguicidas 0 0.0 821 21.1 20 1.7 23 0.4 864 7.7
Metales pesados 1 0.3 426 10.9 26 2.2 84 1.5 537 4.8
Molde 19 6.3 475 12.2 27 2.3 49 0.8 570 5.1
Contaminaci�n microbiol�gica 125 41.3 246 6.3 159 13.4 895 15.5 1,425 12.8
Descomposici�n 9 3.0 206 5.3 7 0.6 668 11.5 890 8.0
Inmundicias 54 17.8 1,253 32.2 175 14.8 2,037 35.2 3,519 31.5
Alimentos en conserva de bajo contenido de �cido 4 1.3 142 3.6 425 35.9 829 14.3 1,400 12.5
Etiquetado 38 12.5 201 5.2 237 20.0 622 10.8 1,098 9.8
Otros 51 16.8 68 1.7 39 3.3 151 2.6 309 2.8
                     
Totales 303 100 3,895 100 1,184 100 5,784 100 1,1166 100

Fuente: FAO (1999), The importance of food quality and safety for developing countries (La importancia de la calidad e inocuidad de los alimentos par los pa�ses en desarrollo), Comit� de Seguridad Alimentaria Mundial,
CFS: 99/3.

Cuadro 8: Gastos en alimentos en porcentaje de los gastos de consumo familiar

Pa�s Porcentaje de los gastos en alimentos en el total de los gastos familiares Pa�s Porcentaje de los gastos en alimentos en el total de los gastos familiares
  % A�o   % A�o
Pa�ses de bajos ingresos con d�ficit de alimentos (PBIDA): Otros pa�ses en desarrollo:
           
Rwanda 80.6 1982/83 Uganda 68.0 1989/90
Zambia 80.2 1974/75 l Per� 54.5 1985/86
Albania 75.0 1997 Argelia 52.6 1988
Togo 69.2 1988/89 M�xico 50.6 1984
Ghana 66.4 1987/88 Marruecos 50.6 1984/85
India 65.4 1986/97 Jamaica 50.5 1984
Bangladesh 63.4 1988/89 Seychelles 49.4 1983/84
Tanzan�a 62.5 1969 Letonia 49.0 1997
Sri Lanka 61.4 1985/86 Fiji 45.9 1977
Egipto 60.1 1981/82 Mauricio 45.8 1986/87
Nepal 59.4 1984/85 Ir�n 45.2 1989
Indonesia 56.8 1987 Colombia 44.5 1972
China 56.2 1990 T�nez 44.0 1985
Samoa 55.2 1971/72 Macao 42.7 1981/82
Guatemala 54.8 1979/81 Tailandia 41.7 1988
Filipinas 53.9 1988 Jordania 40.4 1986/87
Hait� 53.6 1986/87 Uruguay 39.2 1982/83
Nigeria 50.6 1980/81 Hong Kong 39.0 1989/90
C�te d'Ivoire 49.1 1979 Costa Rica 38.7 1987/88
Pakist�n 44.5 1987/88 Malasia 38.6 1980/82
Lesotho 37.8 1986/87 Singapur 37.3 1987/88
Swazilandia 31.6 1985 Nueva Caledonia 36.3 1980/81
Bahamas 30.5 1973 Botswana 36.2 1985/86
Sierra Leona 30.3 1969/70 Guayana francesa 33.3 1984/85
      Panam� 33.3 1983/84
CEECS:     Martinica 33.2 1984/85
Rumania 58.6 1997 Turqu�a 33.0 1987
Bulgaria 54.3 1997 Corea, Rep. de 32.0 1990
Lituania 52.2 1997 Guadalupe 30.9 1984/85
Croacia 40.1 1991 Kuwait 29.7 1986/87
Estonia 39.9 1997 Chipre 29.4 1984/85
Rep�blica Eslovaca 37.3 1997 Brasil 28.7 1987/88
Rep�blica Checa 30.5 1996 Trinidad y Tabago 28.3 1981/82
Polonia 28.0 1995 Antillas Neerlandesas 27.9 1981
Eslovenia 22.5 1997 Reuni�n 23.3 1986/87
Hungr�a 17.7 1995 Islas Caim�n 22.1 1983/84
      Bermudas 18.8 1982

Fuente: Los datos sobre los PBIDA y otros pa�ses en desarrollo se han sacado del compendio de estad�sticas sobre consumo de alimentos obtenidas de encuestas familiares realizadas en los pa�ses en desarrollo, vol�menes 1 y 2, FAO Economic and Social Development Paper 116; mientras que los datos de los PECO se han obtenido de la OCDE (1998), Agricultural policies in non-OECD countries: monitoring and evaluation 1998, statistical annex, annex table 10, page 15.
Nota: Los datos de la FAO se basan en encuestas familiares nacionales que difieren mucho en lo que se refiere al alcance de la encuesta, los conceptos, las definiciones y el a�o y la modalidad del acopio de datos. De ah� que este cuadro debe tomarse como reflejo de una amplia gama de situaciones de los pa�ses seleccionados..

1 V�ase el sitio web sobre el programa especial de la FAO para la seguridad alimentaria (www.fao.org/spfs/lifdc) para la definici�n y la lista de los pa�ses de bajos ingresos con d�ficit de alimentos (PBIDA).

2 V�ase, por ejemplo, Kruger, A., M. Schiff and A. Valdes (1988), Agricultural incentives in developing countries: measuring the effects of sectoral and economy-wide policies (Incentivos agr�colas en los pa�ses en desarrollo: efectos de las pol�ticas sectoriales y econ�micas) . World Bank Economic Review 2(3): 255-71.

3 Estas reformas se emprendieron principalmente en el marco de los programas de ajuste estructural. Algunas se realizaron como parte de los ajustes de pol�tica para cumplir acuerdos comerciales regionales. Y otras fueron impuestas tambi�n por las negociaciones y los compromisos de la Ronda Uruguay.

4 V�ase FAO (1997), "National agricultural development strategies towards 2010," (Estrategias nacionales para el desarrollo agr�cola hacia el 2010) para algunos de los PBIDA.

5 V�ase Tangermann, S. and T. Josling (1999), "The Interests of Developing Countries in the Next Round of WTO Agricultural Negotiations" (Los intereses de los pa�ses en desarrollo en la pr�xima Ronda de negociaciones agr�colas de la OMC), UNCTAD.

6 V�ase Yamazaki, F. (1996) "Potential erosion of trade preferences in agricultural products," (Posible reducci�n de las preferencias comerciales en los productos agropecuarios) Food Policy, 21 (4/5).

7 Otros de los acuerdos relacionados espec�ficamente con la agricultura son: el Acuerdo sobre la aplicaci�n de medidas sanitarias y fitosanitarias (MSF), el Acuerdo sobre los obst�culos t�cnicos al comercio (OTC); el Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC), y la Decisi�n sobre las medidas relativas a los posibles efectos negativos del programa de reforma en los pa�ses menos adelantados y los pa�ses en desarrollo importadores netos de alimentos.

8 Para los pa�ses desarrollados, el l�mite de minimis correspondiente es 5 por ciento.

9 Es importante se�alar que en el marco del AsA, las pol�ticas de la "caja verde" se refieren a un conjunto amplio de medidas que se considera que tienen poco efecto en la producci�n y el comercio y, por lo tanto, se permite que contin�en. Las pol�ticas de la "caja verde" no son necesariamente "verdes" en el sentido ambiental. Puede producirse una gran confusi�n porque en la "caja verde" hay pol�ticas ambientalmente verdes pero tambi�n muchos otros tipos de medidas de pol�tica.

10 V�ase, por ejemplo, Tyers, R. and K. Anderson (1992), Disarray in World Food Markets: A Quantitative Assessment, Cambridge University Press; y Valdes, A. and J. Zietz (1980), "Agricultural protection in OECD countries: its costs to less developed countries," IFPRI Research Report Number 21, IFPRI, Washington, D.C.

11 Los casos de estudio realizados por la FAO tanto en los pa�ses miembros de la OMC (por ejemplo, la India, Turqu�a y Bangladesh) como en los que no son miembros (por ejemplo, Siria, el Yemen y el Sud�n) han demostrado que las posibilidades de aumentar la ayuda no referida a productos espec�ficos en el marco de las normas del AsA son mucho m�s limitadas que las posibilidades de aumentar la ayuda referida a productos espec�ficos.

12 Para superar este problema, algunos pa�ses notificaron su MGA corriente en d�lares EE.UU., y revisaron tambi�n los niveles de la MGA de base en d�lares EE.UU., mientras que otros ajustaron sus precios exteriores de referencia para dar cabida a modificaciones en los tipos de cambio. Estas correciones han sido puestas en tela de juicio en la OMC.

13 Aunque para algunos productos de zonas templadas, los aranceles de los pa�ses desarrollados son mucho m�s altos que los de los pa�ses en desarrollo.

14 OECD (1999), Preliminary Report on Market Access Aspects of UR Implementation, Documento COM/AGR/APM/TD/WP (99) 50, junio de 1999, OCDE, Par�s.

15 V�ase OMC (1999), Guide to the UR Agreements, Kluwer Law International y Secretar�a de la OMC, Cuadro III.2. Aunque los aranceles de los productos tropicales fueron los que m�s se redujeron, ello se realiz� sobre una base muy baja, por ejemplo del 5 - 10 por ciento, que en el comercio puede ser mucho menos eficaz que una reducci�n del 26 por ciento aplicada sobre una base muy alta.

16 UNCTAD (1997), The Post-UR Tariff Environment for Developing Country Exports, TD/B/COM. 1/14.

17 V�ase por ejemplo, Lindland (1997), The Impact of the UR on Tariff Escalation in Agricultural Products, FAO, ESCP No.3; y OECD (1997) The UR AoA and Processed Agricultural Products, OECD, Paris.

18 Para un an�lisis pormenorizado del sistema del precio de acceso de la CE para las frutas y hortalizas, v�ase por ejemplo, Swinbank, A. (1996), "The Impact of the GATT Agreement on EU Fruit and Vegetable Policy," Food Policy, 20(4).

19 En algunos casos, por ejemplo, los pepinos y los tomates, se dice que las condiciones de acceso a los mercados han empeorado despu�s de la adopci�n del sistema del precio de acceso.

20 V�ase Tangermann, S., Implementation of the Uruguay Round Agreement by Major Developed Countries (Aplicaci�n del Acuerdo de la Ronda Uruguay por parte de los principales pa�ses desarrollados), UNCTAD/ITD/16, Ginebra, 1995.

21 Por ejemplo, la CE ha unificado en sus compromisos de acceso m�nimo todas las hortalizas en una sola categor�a y todas las frutas en otra. Como consecuencia de dicha unificaci�n, las cantidades de las importaciones de la CE correspondientes a cada una de las dos categor�as durante 1986-88 fue m�s del 5 por ciento del consumo interno del a�o de base y, en cuanto tal, el compromiso de acceso m�nimo no era aplicable. La situaci�n podr�a haber sido distinta si se hubiera utilizado el sistema de producto por producto.

22 En virtud de su arancelizaci�n, s�lo 22 de los pa�ses en desarrollo han reservado el derecho de invocar la cl�usula de salvaguardia especial para algunos de sus productos agropecuarios. A fines de mayo de 1997, ninguno de esos pa�ses, excepci�n hecha de la Rep�blica de Corea, hab�a invocado dicho derecho.

23 UNCTAD (1995), Identification of New Trading Opportunities Arising from the Implementation of the UR Agreements in Selected Sectors and Markets (Identificaci�n de las nuevas oportunidades comerciales que surgen en determinados sectores y mercados a ra�z de la aplicaci�n de los acuerdos de la RU), UNCTAD, Ginebra.

24 Como una prioridad para obtener una aceptaci�n m�s universal de sus normas, la Comisi�n del Codex alienta una participaci�n mayor de los pa�ses en desarrollo en sus comit�s, pero la financiaci�n para tal participaci�n es muy limitada.

25 O sea, los pa�ses pueden variar las tasas que han aplicado con tal que mantengan el derecho m�ximo en un nivel no superior a su derecho consolidado. De esta manera, los pa�ses que tienen aranceles consolidados bastante altos pueden compensar las variaciones de los precios de las importaciones reduciendo los aranceles cuando los precios suben y aument�ndolos cuando bajan.